Repasemos brevemente cómo usamos las tablas de datos. Una tabla puede ser una herramienta útil porque nos proporciona un acceso rápido a unos datos y nos permite buscar entre valores diferentes. Por ejemplo, echa un vistazo a la tabla siguiente para saber cuántos anillos se vendieron en Gante en agosto pasado. Para comprender la información que contiene la tabla, establecemos asociaciones visuales entre los datos de la tabla y sus encabezados de columna y/o fila.

| Ropa | Accesorios | |||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Pantalones | Faldas | Vestidos | Pulseras | Anillos | ||
| Bélgica | Amberes | 56 | 22 | 43 | 72 | 23 |
| Gante | 46 | 18 | 50 | 61 | 15 | |
| Bruselas | 51 | 27 | 38 | 69 | 28 | |
| Los países bajos | Ámsterdam | 89 | 34 | 69 | 85 | 38 |
| Utrecht | 80 | 12 | 43 | 36 | 19 | |
Pero, ¿y si no puedes hacer esas asociaciones visuales? ¿Cómo podrías leer una tabla como la anterior? Las personas con discapacidad visual a menudo usan un lector de pantalla que les lee la información de las páginas web. Esto no resulta un problema cuando lees un texto sin formato, pero interpretar una tabla puede ser un gran desafío para una persona ciega. Sin embargo, con el marcado adecuado podemos reemplazar las asociaciones visuales por otras asociaciones de tipo programático.