Con el ejemplo anterior podemos asegurarnos de que nuestro HTML está bien formado, pero ¿cómo? En el ejemplo siguiente podemos comprobar que es bastante fácil buscar entre las líneas y encontrar los errores en documentos pequeños; pero, ¿qué pasa cuando trabajamos con documentos HTML grandes y complejos?
La mejor estrategia es comenzar por pasar tu página HTML por el servicio de validación de etiquetas; fue creado y está mantenido por el W3C, organización que se encarga de definir las especificaciones de HTML, CSS y otras tecnologías web. Esta página web toma un documento HTML como entrada, lo procesa, y genera un informe de dónde están los errores en el documento.

Para validar el HTML, podemos proporcionar al validador una dirección web a la que apuntar, subirle un archivo HTML, o directamente introducirle el código HTML que queremos que revise.